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¿Cómo frenar las relaciones tóxicas en la familia?

¿Cómo frenar las relaciones tóxicas en la familia?

Doctora en Psicología clínica y de la salud. Investigadora, conferencista, psicoterapeuta, docente y escritora. Se licenció en Psicología Clínica en la Universidad de Nueva YorK. Es miembro de la Real Academia Española de Doctores, psicoterapeuta por la Federación Europea de Psicología, miembro de la Asociación Americana de Psicología. Ha sido seleccionada como una de las Top 100 mujeres líderes e influyentes de España. Es autora de varios artículos publicados y los libros Hablar y aprender, El sentimiento de culpa, Somos cambio y La Familia: de relaciones tóxicas a relaciones sanas.

Twitter:@LauRojasMarcos

Instagram:@LauraRojasMarcos

Sobre la familia

Las relaciones familiares no son fáciles, de entrada, es un sistema con miembros de diferentes edades, sexos, generaciones, creencias, que comparten normas, formas y expectativas y cuyos integrantes están unidos además por la intimidad y el afecto.

Además, la familia biológica y la política SON IMPUESTAS, nosotros no las elegimos, como lo hacemos con los amigos o la pareja, y esta imposición podemos aceptarla o resignarnos.

¿Existe la familia perfecta?

No, la familia perfecta NO EXISTE. Todas las familias tienen altibajos, fortalezas y debilidades. La clave está en saber manejar el estrés y los conflictos de una forma constructiva.

Podemos fijar límites saludables en nuestra convivencia que no ayuden a que todos nuestros problemas, agobios, disgustos con la familia lleguen a buen puerto.

¿En qué momento se vuelve una relación tóxica?

En el momento en el que identificas que la relación que tienes con alguien, te provoca, sufrimiento, dolor, malestar.

En el caso de que el sufrimiento sea causado por dinámicas agresivas o amenazantes, la relación se puede considerar tóxica. También puede considerar tóxica aquella en la que existe chantaje emocional o manipulaciones perversas.

OJO, en TODAS las familias hay personas tóxicas

Son descalificadoras (infravaloran), narcisistas, envidiosas, culpabilizadoras (acusan, atribuyen a otros culpas), psicópatas (disfrutan haciendo daño), manipuladoras, autoritarias, explosivas.

¿Y cómo neutralizar al tóxico?

Lo primero es poner distancia por medio, física y si no se puede psíquica, no tener miedo a ello, no dejarse manipular (seguir el propio criterio), ni chantajear, saber decir NO QUIERO o no puedo.

No todo es fácil

Hay familias más abiertas a cambios y otras más rígidas, que tienen un modelo basado en un uso del poder muy intenso y que hace difícil conversar, expresar y escuchar ideas y deseos y la expresión de los sentimientos. En estos casos se CONTRAPONE la moderación de ser riguroso y ordenado frente exigencias y demandas excesivas.

Las razones más comunes de conflictos

La mayoría de los conflictos familiares tienen que ver con la lucha de poder, el sentimiento de derecho y la falta de límites.

En la mayoría de los casos culpamos a la familia política cuando hay muchos momentos en los que la pareja no permite que esta esfera de la vida de su compañero se integre en el día a día.

Somos seres territoriales y posesivos, si nos sentimos invadidos reaccionamos y podemos expresarlo con palabras o gestos pero de no ser así se termina interiorizando y se crean sentimientos de rechazo que finalmente conducen al distanciamiento.

Las 5 principales causas de las crisis familiares

La llegada de un hijo, que siempre causa tensiones.

La ruptura de pareja. Cuando queda odio o rencor y las partes no saben gestionar sus emociones, los hijos se convierten en pelotas de ping pong, instrumentos de combate.

La lucha de poder, sea entre hijos o padres, hermanos.

La familia política (¡ojo a las Navidades!)

Sentirse excluido o rechazado.

¿Cómo se puede pasar de una relación tóxica a una sana? ¿Merece la pena el esfuerzo?

El esfuerzo para cambiar de algo negativo a algo positivo siempre merece la pena.

Las relaciones pueden pasar de ser tóxicas a sanas cuando se identifican los sentimientos, los comportamientos y las dinámicas tóxicas.

Una vez identificados es importante hacer un plan de acción para cambiarlas. Y COMPROMETERSE

Claves para frenar las relaciones familiares tóxicas

Poniéndonos en el lugar del otro: la empatía: Esto no significa que nos sometamos a sus deseos y tengamos que ceder cuando no queremos hacerlo pero sí implica mantener una disposición a escuchar y a considerar lo que nos tienen que decir. AHORA, también es importante que nos preparemos para aceptar la posibilidad de no llegar a un acuerdo sobre lo que pidamos.

Respetando la intimidad, el espacio y el tiempo de cada relación: Debemos aceptar que el “no” sea la respuesta y conseguir tolerar la frustración. En las relaciones familiares se dan por hecho cosas en las que no existe acuerdo. Si se entra sin avisar en casa de un hijo hay que estar preparados para recibir una respuesta que puede no gustarnos y que marque los límites de la relación.

Siendo respetuosos y manteniendo las formas: A la hora de cuidar cualquier relación, es muy importante que no digamos lo primero que nos venga a la mente y que le pasemos el FILTRO de la educación y el respeto. Es probable que una gran parte de nosotros tenga un familiar cercano que se piensa que puede decir todo cuanto le venga a la mente y que sus opiniones están por encima

Siendo asertivos y utilizando las palabras mágicas: Es probable que no quieras poder, que solo quieras libertad de acción y de expresión, para lo cual esa persona es un gran obstáculo. Es tan simple como manifestar un “no puedo”, un “no quiero”, un “no estoy de acuerdo”. Es importante sentirse seguro de uno mismo y hacer uso de nuestra capacidad de elección.

Siendo pacientes: Ser impaciente hace que seamos más impulsivos y, por tanto, a ser irreflexivos en nuestras decisiones. La capacidad de esperar y de pensar antes de actuar es uno de los principios más importantes que deben guiar nuestras relaciones, en especial las familiares.

Los vampiros y depredadores emocionales existen en todas las familias y en todos los contextos, lo importante es que sepamos identificarlos y protegernos ante ellos. Las relaciones tóxicas en la familia hoy ya no serán un calvario si sabemos afrontarlas sabiamente.

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